Ante la falta de una solución a los bloqueos iraníes y estadounidenses en torno al estrecho, el petróleo se disparó y superó los US$100 por barril el lunes.
Amin Nasser dice que la interrupción del suministro en Medio Oriente es la mayor crisis para la industria regional y que Arabia Saudita ya reduce producción.
Aramco describe estas ganancias como una medida de la capacidad de la IA y otras tecnologías para ayudarle a reducir los gastos de capital, aumentar los ingresos o disminuir los gastos operativos.
La inteligencia artificial transformó el mapa bursátil global en 2025, impulsando una concentración sin precedentes de valor en un puñado de compañías tecnológicas.
El dividendo total de la empresa en el trimestre fue de US$21.360 millones, casi sin cambios respecto al nivel del primer trimestre, pero inferior a los US$31.000 millones del año anterior.
Los dividendos de la mayor petrolera del mundo son cruciales para las finanzas del Estado saudita y claves para financiar el ambicioso plan del príncipe heredero Mohammed bin Salman de transformar la economía.
Mientras el jefe de la mayor petrolera del mundo volaba por el mundo a principios de junio para suscitar el interés de los inversores en una de las mayores ventas de acciones de los últimos años, pudo respirar aliviado
Los pagos apuntan a la fortaleza de los balances, en un contexto de desaceleración económica global y de encarecimiento de los costes del servicio de la deuda
Aramco sorprendió a la industria del petróleo el mes pasado al anunciar que no seguirá adelante con los planes de aumentar la capacidad de producción en aproximadamente un 8%