El Banco Central argentino advierte que reseteó las municiones disponibles con otros tres instrumentos de liquidez cambiaria adicionales a los US$11.000 millones que compró en el mercado de cambios.
Analistas ven que el fixing del bono dólar linked TZV26 influyó en la presión alcista del tipo de cambio de las últimas ruedas y forzó una intervención mayor del Central para contenerlo. Qué esperar hacia adelante.
La industria de la Economía del Conocimiento anotó un nuevo récord y se consolida como el tercer complejo exportador del país, detrás del agro y la energía.
El Banco Central limpió su posición en mayo y quedó con municiones intactas. Sin embargo, analistas creen que es más efectiva la intervención cambiaria vía dollar linked.
Tras un primer trimestre planchado, el oficial mayorista repuntó casi 8% desde su mínimo de abril. Bancos, consultoras y el REM del BCRA anticipan un rango de $1.539 a $1.800.
Un informe de Bank Of America (Bofa) resaltó que el país está mejorando de manera “significativa” en dos dimensiones clave: las cuentas externas y la inflación.
Javier Timerman y Miguel Kiguel, de Adcap Grupo Financiero, coincidieron en que el gobierno emitirá deuda en el exterior este año; Kiguel señaló que no haber salido en enero “fue un error”.
El banco argentino mantiene una visión positiva sobre los bonos soberanos, aunque advierte por los vencimientos posteriores a 2027; Adcap, en tanto, identifica al sector de utilities como el de mayor potencial en acciones.
Los depósitos del Tesoro en moneda extranjera treparon US$150 millones el jueves de la semana, antes de retroceder el viernes por la recompra de LI. Analistas deducen que el aumento se explica por una compra en el MULC.
Analistas financieros destacaron un desarme durante el mes de mayo, con el mercado optando por dejar vencer una porción significativa de su cobertura en lugar de rolearla íntegramente hacia adelante.
El vicepresidente del BCRA sostuvo que la entidad recuperó herramientas para enfrentar eventuales episodios de adversidad. La estrategia combina compras de reservas, cierre de posiciones en futuros y el creciente ingreso de divisas del sector energético.