Un análisis concluyó que el Mundial impulsó el gasto en las ciudades sede, especialmente en restaurantes y bares, aunque el efecto sobre la economía de EE.UU. fue más moderado.
A principios de esta semana, Estados Unidos suspendió las actividades gubernamentales en Michoacán debido a preocupaciones de seguridad tras enfrentamientos violentos y bloqueos de carreteras.
Las autoridades canadienses han advertido que, si se imponen los aranceles, podría desencadenarse una nueva y desagradable etapa en la disputa comercial.
Las decisiones de política económica de Washington reavivaron las preocupaciones sobre la inflación, la independencia de la Reserva Federal y la fortaleza del dólar.
En julio, las empresas estadounidenses eliminaron puestos de trabajo de forma inesperada y las cifras de contratación de los dos meses anteriores se revisaron a la baja.
Tras la publicación de los datos de empleo, la divisa subió hasta un 1,1% frente al dólar. Sin embargo, este repunte se desvaneció al recuperarse el dólar, lo que dejó al yen cotizando a 157,80 por dólar.
Las acciones subieron tras señales de debilidad en el empleo, mientras los rendimientos de los bonos bajaron por las apuestas de que la Fed mantendrá una postura más cauta sobre las tasas.