Ferrari aumentó sus ganancias en el primer trimestre gracias a modelos más caros y personalización, aunque registró una caída en entregas por las disrupciones geopolíticas.
El precio situaría al nuevo Luce por encima del utilitario deportivo Purosangue del fabricante de automóviles italiano, que empieza en unos 450.000 euros.
Ferrari consolida márgenes y visibilidad con una estrategia de exclusividad, mientras Porsche entra en una fase de reestructuración que divide al mercado entre valor y riesgo.
El retroceso del petróleo dio un respiro a los mercados, pero la volatilidad persiste en medio de un conflicto que sigue tensionando la oferta energética global.
El vehículo codiseñado por el fabricante italiano y el estudio del diseñador del iPhone rechaza la visión imperante en la industria tecnológica de autonomía e interiores dominados por pantallas.
La debilidad del consumo en EE. UU. volvió a encender las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal, pero al mismo tiempo alimentó las dudas sobre la solidez del crecimiento económico.
Ferrari presentó resultados y previsiones que superaron las expectativas del mercado, impulsando la acción hasta su mayor alza diaria en años y disipando temores sobre márgenes y demanda.
Con una producción limitada y un enfoque en el territorio, la empresa italiana evita expandir el volumen y concentra sus esfuerzos en la construcción de valor a través de la experiencia.