El hecho de que el dólar no haya repuntado con decisión a pesar del fuerte crecimiento interno y del aumento de las tensiones geopolíticas, podría dejarlo vulnerable, según estratega.
El alivio en Medio Oriente y el retroceso del crudo impulsaron a las bolsas, con el S&P 500 liderando las ganancias y el sector tecnológico como principal motor.
El beneficio antes de impuestos de los tres primeros meses del año fue de US$9.400 millones, por debajo de una estimación de la compañía de US$9.600 millones.
Los estrategas sostienen que una configuración positiva de los aspectos técnicos, el posicionamiento y el sentimiento compensa los vaivenes impulsados por los nervios geopolíticos, comerciales y de inteligencia artificial.