Los activos brasileños prolongaron su fuerte repunte tras los resultados electorales, mientras inversionistas anticipan un giro hacia una mayor disciplina fiscal.
El conservador Flávio Bolsonaro parte como favorito para derrotar al presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones del 25 de octubre.
Brasil enfrenta un déficit fiscal cercano al 10% del PIB, deuda superior al 80% y tasas de interés elevadas, mientras los inversores esperan señales sobre las políticas económicas del próximo gobierno.
El domingo, más de 158 millones de brasileños acudirán a las urnas en todo el país para elegir al presidente de la República, a los gobernadores, a los senadores y a los diputados federales, así como a los diputados estatales y distritales.
Lula y Flávio Bolsonaro coinciden en recurrir al banco estatal para aliviar la deuda de los consumidores, mientras Caixa amplía su papel en el crédito y la vivienda en Brasil.
Ejercer el derecho al voto es un deber del ciudadano brasileño. Sin embargo, si no acude a las urnas y tampoco justifica su ausencia, debe ser consciente de las consecuencias.
Independientemente de quién gane las elecciones del 4 de octubre, Oxford Economics prevé un menor crecimiento económico en Brasil que en años anteriores, junto con una moderación de la inflación y una reducción de las tasas de interés.
El cambio en las expectativas de los votantes, el costo de vida y la inseguridad están debilitando el vínculo histórico del Partido de los Trabajadores con una región clave para sus aspiraciones electorales.
La inflación brasileña superó todas las previsiones a principios de septiembre, mientras Lula enfrenta las presiones sobre el costo de vida antes de las elecciones.
Las medidas se conocen a menos de dos semanas de las elecciones presidenciales y buscan responder al creciente endeudamiento de los hogares brasileños.
El líder izquierdista insistió en que Brasil “no permitirá que los enemigos de la democracia, ya sean nacionales o extranjeros, socaven la voluntad popular”.
El candidato de derecha Flávio Bolsonaro presentó la reforma económica del presidente argentino como un ejemplo de la disciplina fiscal que, según él, necesita Brasil.
La encuesta de BTG/Nexus muestra que Lula obtiene 46% frente al 45% de Flávio Bolsonaro en una eventual segunda vuelta, dentro del margen de error de dos puntos.
El gobierno de Lula elevará la prestación mínima mensual de Bolsa Familia de 600 a 691 reales, un ajuste que tendrá un costo de 5.800 millones de reales este año y de 22.000 millones en 2027.
Una encuesta de AtlasIntel para Bloomberg News muestra a ambos candidatos con 47% en segunda vuelta. Lula aventaja por solo 2 puntos en la primera ronda.
El presidente brasileño obtendría el 47% frente al 46% de Flávio Bolsonaro en una eventual segunda vuelta, según BTG/Nexus, mientras el caso Banco Master reaviva el escrutinio sobre el candidato de derecha.
El caso del Banco Master ha involucrado a figuras cercanas a Lula y Bolsonaro y ha provocado una crisis en el Tribunal Supremo y la Policía Federal, a semanas de las elecciones presidenciales de octubre.
Matías Spektor, profesor de Relaciones Internacionales, dice que la opinión pública brasileña reacciona de manera distinta según el tema en cuestión, y no de manera uniforme ante cualquier gesto de Trump contra Brasil.