El fortalecimiento de materias primas como el cobre y el petróleo continúa sosteniendo a varias divisas latinoamericanas, mientras el dólar enfrenta presiones opuestas.
El banco elevó sus proyecciones de inflación para América Latina en 2026, pese a la resistencia de varias monedas de la región frente al dólar tras el shock petrolero.
El banco considera que el carry trade en divisas emergentes mantiene atractivo ante la expectativa de tasas reales elevadas por más tiempo tras el shock energético.
El banco central realizó el miércoles una subasta de los llamados swaps inversos, equivalentes a una compra de US$500 millones en el mercado de futuros.
El mercado brasileño supera ampliamente a Wall Street y a sus pares regionales. Un dólar débil, precios altos de commodities y reposicionamiento global de portafolios impulsan a la bolsa.
La caída del dólar y el retorno del carry trade fortalecen a las monedas latinoamericanas, aunque la incertidumbre geopolítica y electoral mantiene la volatilidad en el horizonte.