La caída del dólar vuelve a abrir espacio para las divisas de América Latina, donde las altas tasas de interés y los flujos de carry trade amplifican el movimiento.
Colombia aparece como el país mejor posicionado para futuros recortes de tasas, mientras la inflación limita a Brasil; y México y Chile enfrentan riesgos de alzas en los próximos 18 meses.
El real acumula una caída superior al 3% esta semana y el Ibovespa retrocede 4%, mientras inversionistas extranjeros aceleran la salida de activos brasileños ante el temor a la volatilidad electoral.
ING actualizó sus proyecciones para el mercado cambiario y mantuvo una visión favorable para varias monedas de América Latina, aunque advirtió que el panorama dependerá de eventos clave.
Itaú aún ve un escenario favorable para las monedas de América Latina, pero con riesgos. Estas son sus proyecciones para el precio del dólar en 2026 y 2027.
La pausa de la Reserva Federal debilitó al dólar en el cierre de julio, mientras el carry trade, las materias primas y factores internos impulsaron a varias divisas latinoamericanas.
Los bancos de inversión prevén que el dólar vuelva a ganar protagonismo en la región, aunque el desempeño de cada moneda dependerá de variables locales como la política fiscal, las elecciones y el comportamiento de las materias primas.
El banco cree que el dólar recuperó atractivo por la resiliencia de la economía estadounidense y la incertidumbre geopolítica, un cambio que modifica las perspectivas para monedas regionales.
El real cerró el martes con una subida del 0,2% frente al dólar, dejando su caída de junio en torno al 2,5%, lo que empaña el excelente inicio de año de la divisa.
Los inversores ajustaron sus expectativas de tasas tras la primera reunión de la Fed bajo el liderazgo de Kevin Warsh, impulsando al dólar y presionando a las divisas latinoamericanas.
El Banco de Japón elevó las tasas al 1%, su nivel más alto desde 1995, pero la reacción limitada del yen refleja que los inversores siguen apostando por el carry trade. Los
El real brasileño registró su mayor avance en dos meses, mientras que los pesos colombiano y chileno también se situaron entre las divisas más alcistas.
Los términos de intercambio, los rendimientos por carry y factores locales explican la preferencia de Goldman Sachs por varias monedas latinoamericanas dentro del universo emergente.
El banco prevé más presión para las divisas regionales por inflación persistente, petróleo y riesgo electoral, aunque mantiene una visión más favorable para Brasil y Chile.
El repunte de las tasas de los bonos del Tesoro de EE.UU. volvió a presionar a las monedas emergentes, aunque el banco resalta a las de mayor resistencia.
El fortalecimiento de materias primas como el cobre y el petróleo continúa sosteniendo a varias divisas latinoamericanas, mientras el dólar enfrenta presiones opuestas.