Los sectores en Centroamérica que se verían más golpeados por los aranceles de Trump

La industria textil y la manufactura de instrumentos médicos, principales productos de exportación de CA a Estados Unidos, podrían verse afectadas con la medida.

Actividad en Puerto Cortés, Honduras, el 16 de julio de 2024.
02 de abril, 2025 | 02:00 PM
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Bloomberg Línea — La incertidumbre sobre la amenaza de una nueva batería de aranceles que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciará este 2 de abril en la tarde, podría hacer mella en la actividad económica mundial.

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Si bien los detalles del “Día de la Liberación” aún no están claros, el simbolismo de Trump es marcar el comienzo de una era de política proteccionista estadounidense que podría reordenar el comercio mundial.

En América Central y el Caribe, diferentes sectores están analizando las repercusiones sobre la decisión que tomará su mayor socio comercial, el receptor del 32,1% de las exportaciones, según datos de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (SIECA).

En ese sentido, un análisis de Deloitte sobre las perspectivas económicas de Centroamérica y República Dominicana señala que un aumento en los aranceles podría afectar negativamente a las exportaciones de la región, especialmente en sectores clave como la industria textil y la manufactura de instrumentos médicos, que son los principales productos exportados a EE.UU. y con preferencia en el CAFTA-DR.

Por su lado, la firma EY Centroamérica advirtió que la posible imposición de aranceles por parte de EE.UU. es un desafío y una oportunidad para empresas en el istmo.

“Aunque el panorama presenta desafíos, existen estrategias clave para minimizar los efectos y mantener la resiliencia operativa”, dijo Carolina Palma, socia de Impuestos Indirectos y líder de Comercio Internacional de EY Centroamérica, Panamá y República Dominicana.

Para la especialista, este escenario podría generar presiones sobre los costos, márgenes de ganancia y competitividad, complicando las rutas logísticas y reduciendo la competitividad de los exportadores que dependen de estos mercados para el ensamblaje y la distribución, pero a la vez son oportunidades para rediseñar las cadenas de suministro y traer más procesos a países locales con cercanía a EE.UU.

Minimizar los riesgos

El momento de actuar es ahora. Una evaluación rápida y estructurada del impacto ayudará a minimizar riesgos y capturar oportunidades dentro de un entorno comercial cambiante”, agregó Palma.

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La experta dio algunas soluciones que las empresas de la región todavía pueden adoptar para proteger su posición en el mercado y optimizar la cadena de suministro:

Optimización de costos y estructura de precios: Implementar estrategias de eficiencia operativa y renegociar contratos para mitigar el impacto en la rentabilidad.

Gestión aduanera y clasificación arancelaria: Revisar clasificaciones y origen de productos para aprovechar tratamientos preferenciales donde sea posible.

• Maximizar beneficios fiscales y logísticos mediante la reconfiguración de las cadenas de suministro.

Aprovechamiento del ‘nearshoring’: Evaluar la reubicación parcial de operaciones para mejorar acceso a mercados clave y reducir costos logísticos.

Efectos en la construcción y los alquileres

Un análisis compartido a Bloomberg Línea por el Centro de Estudios del Negocio Financiero e Inmobiliario (CENFI) indica que la imposición de aranceles por parte de EE.UU. sobre el acero y el aluminio podría tener repercusiones significativas en los costos de la construcción.

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El incremento en los precios de estos materiales básicos encarecería proyectos clave, desde viviendas hasta infraestructura pública, afectando tanto a gobiernos como a empresas privadas.

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“Las primeras estimaciones prevén que los costos de los materiales de construcción en la región podrían aumentar desde un 5% hasta un 20%, dependiendo de los estándares y modalidades constructivas”, dice la plataforma generadora de datos sobre economía, finanzas e inmobiliario.

Este aumento en los costos de materiales generaría, a mediano plazo, un incremento en el precio de venta por metro cuadrado de propiedades inmobiliarias, tanto residenciales como comerciales.

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Además, dado el déficit habitacional en la región, el aumento reduciría la oferta de viviendas disponibles para alquiler. Esto a su vez, generaría una presión alcista en los precios, afectando de manera generalizada al mercado.

Un contrapeso

Para Greivin Rodríguez, miembro de la cátedra OMC de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional (UNA), de Costa Rica, “el camino más viable”, es generar un acuerdo suprarregional, facilitador de un contrapeso a las decisiones comerciales de la potencia norteamericana.

“Lo más recomendable es redoblar esfuerzos hacia un comercio más justo, que se centre en la reglobalización. Es eso, o avanzar hacia una guerra comercial de bloques”, dijo el académico.