Bloomberg — La Unión Europea (UE) y EE.UU. parecen discrepar en algunos detalles fundamentales de su nuevo acuerdo comercial, lo que subraya la dificultad que tendrán para convertirlo en realidad.
La UE dijo que aceptaría un arancel del 15% sobre casi todas sus exportaciones a EE.UU. El presidente Donald Trump dijo a los periodistas que el bloque también aceptó abrir sus “países al comercio con arancel cero”.
Tras reunirse este domingo con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, Trump dijo que el acuerdo no incluiría los productos farmacéuticos, un punto polémico en las negociaciones, dando a entender aparentemente que estarían sujetos a un arancel más alto.
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En otra rueda de prensa, von der Leyen dijo: “La UE aceptó que tengamos un 15% para los productos farmacéuticos”. Pero añadió: “Cualesquiera que sean las decisiones posteriores -del presidente de EE.UU.-, eso está en otra hoja de papel”.
EE.UU. ha iniciado investigaciones para determinar si la importación de determinados productos, como los farmacéuticos y los semiconductores, supone una amenaza para la seguridad nacional del país. Esto podría dar lugar a aranceles separados para esos sectores.
Los acuerdos comerciales suelen requerir años de negociaciones y pueden tener miles de páginas. Las conversaciones sobre el acuerdo preliminar cerrado el domingo comenzaron en abril y los detalles concretos parecen escasos.
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La UE y EE.UU. también discreparon en otro sector controvertido, ya que Trump dijo que el arancel del 50% sobre el acero y el aluminio “se queda como está”. Von der Leyen dijo que “se recortarán los aranceles sobre el metal y se establecerá un sistema de cuotas”.
Von der Leyen argumentó que ganó certidumbre y estabilidad para las empresas de ambos lados del Atlántico. Pero no está nada claro que la UE y EE.UU. vayan a poder limar todas sus diferencias en los numerosos temas polémicos que quedan por tratar.
“La atención se centrará ahora en el riesgo de interpretación y aplicación, lo que plantea una mezcla de cuestiones políticas y técnicas”, escribió en una nota Carsten Nickel, director adjunto de investigación de Teneo. “Dada la naturaleza del acuerdo, es probable que persistan grandes incertidumbres”.
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