El indicador bursátil incluirá una de las acciones con mejor desempeño del mercado, en una decisión que coincide con el fortalecimiento del ciclo de memoria impulsado por la inteligencia artificial.
El shock energético en Medio Oriente tensiona divisas e inflación, mientras la cadena global de semiconductores y los metales estratégicos consolidan su rol en el crecimiento estructural.
Las proyecciones reflejan una región menos homogénea, donde el comportamiento cambiario dependerá de la interacción entre factores externos, ciclos monetarios y eventos políticos a lo largo de 2026.
La región enfrenta el shock con menor exposición directa a disrupciones energéticas, pero con riesgos crecientes en inflación, financiamiento y cuentas externas.
Ferrari consolida márgenes y visibilidad con una estrategia de exclusividad, mientras Porsche entra en una fase de reestructuración que divide al mercado entre valor y riesgo.
La empresa cotiza en torno a US$858, acumulando un alza cercana a 2.600% en doce meses, muy por encima del 29% registrado por el S&P 500 en el mismo periodo.
Lejos de ser solo un refugio, el oro es un mercado de escala global que combina escasez, liquidez y un peso creciente en la arquitectura financiera internacional.
El Brent subió alrededor de un 1%, hasta situarse justo por debajo de los US$97 el barril, ya que el presidente Donald Trump amenazó a Teherán por el cobro de tasas a los buques para utilizar el estrecho de Ormuz.
Los precios recortaron ganancias en el transcurso de la jornada y cerraron por debajo de los US$100, pese al repunte inicial que llevó al crudo a cotizar por encima de ese umbral clave.
Los mercados reaccionan al avance de las conversaciones en Medio Oriente, con acciones al alza y materias primas aún reflejando la fragilidad del escenario.
El alto al fuego impulsa un rebote en activos de riesgo, pero los cuellos de botella en energía y las presiones inflacionarias mantienen la incertidumbre para los inversionistas.
El alivio por la tregua entre Estados Unidos e Irán impulsó a las acciones globales, mientras el desplome del petróleo redujo los temores inflacionarios y presionó al dólar.
El indicador vivió una jornada de fuerte recuperación al cerrar con un alza cercana al 4%, impulsado por el alivio geopolítico tras la tregua entre Estados Unidos e Irán y por el desplome del petróleo.
Algunos de los principales bancos de Wall Street ajustaron sus proyecciones para 2026 tras el shock energético provocado por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
El índice MSCI EM Latin America avanza con fuerza en una jornada marcada por la caída del petróleo, el retroceso del dólar y el fortalecimiento de las monedas emergentes.