El dólar domina las stablecoins y el avance del sector lleva el debate más allá del mundo cripto

El avance de las stablecoins ha desplazado el debate desde el mercado de las criptomonedas hacia el sistema financiero global. Su expansión ha abierto una nueva competencia por el futuro del dinero digital.

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Stablecoins

Bloomberg Línea — Durante años, las stablecoins fueron vistas como una herramienta para operar dentro del mercado de las criptomonedas. Hoy, el debate ha cambiado y gira en torno al papel que pueden desempeñar en la competencia por el liderazgo monetario internacional.

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El mercado supera los US$300.000 millones y continúa creciendo mientras gobiernos, bancos centrales y reguladores aceleran el desarrollo de sus marcos normativos. El protagonismo ya no reside únicamente en la tecnología, sino en la moneda que respaldará la próxima generación de pagos digitales.

Christine Lagarde, presidente del Banco Central Euopeo, advirtió en mayo durante un discurso que “el debate ya no gira en torno a si las stablecoins deberían existir, sino a si las jurisdicciones pueden permitirse prescindir de ellas”, una reflexión que resume cómo estos activos han pasado del universo cripto al centro de la estrategia monetaria de las principales economías.

Las stablecoins son criptoactivos emitidos por entidades privadas que mantienen un valor estable al estar vinculados, generalmente, a una moneda fiduciaria. Según ING, más del 90% del mercado corresponde a emisiones respaldadas uno a uno por reservas de efectivo y otros activos líquidos.

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Signage for Bitcoin and Tether cryptocurrencies in Hong Kong, China, on Wednesday, Nov. 26, 2025. The intense selling pressure that has weighed on Bitcoin in recent weeks looks to be easing, raising hopes that the token's brutal slide is nearing an end. Photographer: Lam Yik/Bloomberg via Getty Images

Esas reservas permanecen separadas del resto de los activos del emisor y están destinadas a respaldar las stablecoins en circulación. En la práctica, si una entidad ha emitido US$100 millones en stablecoins, debe mantener activos por un valor equivalente para responder a las solicitudes de canje de los usuarios.

¿Por qué las stablecoins están creciendo tan rápido?

Las stablecoins han incrementado su capitalización en unos US$250.000 millones durante los últimos cinco años, hasta superar los US$300.000 millones, según ING. Ese crecimiento ha coincidido con un mayor interés de emisores privados, entidades financieras y reguladores.

El liderazgo del dólar es prácticamente absoluto. Marine Leleux, estratega sectorial de ING, estima que el 99% de las stablecoins están vinculadas a la divisa estadounidense, mientras que las referenciadas al euro apenas representan alrededor del 0,3% del mercado mundial.

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Aunque el crecimiento ha sido acelerado, estos activos todavía representan cerca del 7% del mercado global de criptomonedas. Al mismo tiempo, ING recoge previsiones que sitúan su tamaño entre US$900.000 millones y US$4,2 billones en 2030.

Leleux afirma que “parte del camino para convertirse en un instrumento ampliamente adoptado depende de la existencia de un marco regulatorio y de la interoperabilidad con los sistemas de pago existentes”.

Esa elevada concentración explica que la evolución del mercado global prácticamente coincida con la de las stablecoins denominadas en dólares. Economistas de la Reserva Federal de Nueva York señalaron que estas últimas alcanzaron recientemente unos US$308.000 millones tras aumentar US$71.000 millones desde abril de 2025, coincidiendo con la aprobación de la GENIUS Act.

The Tether (USDT) logo on a cushion displayed at a Bithumb exchange office in Seoul, South Korea, on Friday, Feb. 6, 2026. Cryptocurrencies have been on shaky ground ever since a brutal series of liquidations in October that sapped market confidence. Photographer: Jean Chung/Bloomberg

Los analistas destacan que el mercado también presenta una elevada concentración y destacan que Tether (USDT) y USD Coin (USDC), los dos mayores emisores, concentran más del 80% de los activos del sector.

Aunque ambos mantienen stablecoins vinculadas al dólar, la composición de las reservas que las respaldan es diferente. Según el informe, las reservas certificadas de USDC están formadas principalmente por efectivo y valores del Gobierno estadounidense a corto plazo.

En cambio, cerca del 24% de las reservas certificadas de USDT correspondían, a diciembre de 2025, a bonos corporativos, lingotes de oro, bitcoin, préstamos garantizados y otras inversiones. Esa diferencia refleja que no todos los emisores mantienen la misma estrategia para respaldar los tokens en circulación.

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EE.UU. impulsa el dólar digital y Europa prioriza regulación

El auge de las stablecoins también refleja dos estrategias regulatorias muy diferentes.

En Estados Unidos, la GENIUS Act establece el primer marco regulatorio federal para las stablecoins de pago. Según recordó Lagarde, la Administración estadounidense presenta esta legislación como una herramienta para garantizar “el dominio global continuado del dólar estadounidense”.

La lógica es que, al estar denominadas mayoritariamente en dólares y respaldadas por activos estadounidenses, las stablecoins pueden ampliar el uso internacional de la divisa fuera de los canales bancarios tradicionales.

US President Donald Trump displays the signed bill during a signing ceremony for the GENIUS Act in the East Room of the White House in Washington, DC, US, on Friday, July 18, 2025. Trump signed the first federal bill to regulate stablecoins, hailing it as a "giant step to cement American dominance of global finance and crypto technology" and delivering a major victory for the digital asset industry. Photographer: Francis Chung/Politico/Bloomberg

Leleux también apunta que una mayor adopción de stablecoins respaldadas por dólares podría elevar la demanda de deuda pública estadounidense, ya que los emisores necesitan mantener activos seguros y líquidos para respaldar los tokens en circulación.

Ese enfoque contrasta con el europeo. El Reglamento sobre los Mercados de Criptoactivos (MiCAR) introdujo en 2024 un marco regulatorio específico para estos activos, con el objetivo de reforzar la protección financiera y limitar los riesgos para la estabilidad del sistema.

ING destaca que las diferencias también afectan a las reservas que respaldan las emisiones. Mientras la normativa estadounidense concede mayor flexibilidad sobre los activos permitidos, MiCAR exige requisitos más estrictos para determinados emisores y limita la composición de esas reservas.

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El Reino Unido prepara igualmente su propio marco regulatorio. La propuesta del Banco de Inglaterra contempla restricciones adicionales sobre las reservas y un límite temporal para determinados emisores considerados sistémicos.

Pese a esas diferencias, Leleux subraya que Estados Unidos, la Unión Europea y el Reino Unido coinciden en un punto: los tres prohíben actualmente que los emisores paguen intereses directamente a los titulares de stablecoins.

Mientras Estados Unidos apuesta por las stablecoins como una herramienta para reforzar el papel internacional del dólar, Lagarde defiende que Europa siga otro camino: desarrollar una infraestructura pública basada en dinero del banco central que permita aprovechar la innovación sin depender de activos privados denominados en dólares.

Bloomberg

Del negocio de los pagos a la hegemonía monetaria

El Fondo Monetario Internacional considera que el mercado ya anticipa un cambio competitivo en los pagos. En un informe de marzo, tras la aprobación de la GENIUS Act, estimó que la valoración bursátil de las empresas tradicionales del sector cayó un 18%, unos US$300.000 millones, al aumentar las expectativas sobre el papel futuro de las stablecoins.

El estudio concluye que las compañías especializadas en pagos transfronterizos serían las más expuestas si las stablecoins amplían su uso como medio de pago. En cambio, operadores con fuertes efectos de red, como Visa o PayPal, aparecen mejor posicionados para resistir esa presión competitiva.

El FMI también observa una menor vulnerabilidad entre las empresas que ya habían incorporado servicios relacionados con criptoactivos antes de la aprobación de la GENIUS Act, al considerar que parten con una posición más favorable para adaptarse a un mercado en transformación.

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ING plantea que una adopción más amplia también podría modificar la financiación bancaria, alterar la transmisión de la política monetaria y aumentar la demanda de deuda pública estadounidense, si los emisores continúan utilizando letras del Tesoro como parte de sus reservas.

La entidad también advierte de posibles efectos sobre economías emergentes, donde las stablecoins podrían favorecer procesos de sustitución monetaria en países con menor credibilidad de sus monedas nacionales.

Por ahora, el mercado sigue siendo pequeño frente al sistema financiero global. Sin embargo, las instituciones coinciden en un elemento: si las stablecoins consiguen consolidarse como un medio de pago ampliamente utilizado, el debate dejará de centrarse en las criptomonedas para situarse en el terreno de la competencia entre divisas, la regulación financiera y la arquitectura del dinero digital.

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