Bloomberg Línea — América Latina se encuentra a la espera del anuncio que realizará el presidente Donald Trump, que podría convertirse en la mayor decisión arancelaria de su segundo mandato. Aunque los detalles aún no se han revelado, la medida podría impactar a México con repercusiones económicas en los otros países de la región.
Ver más: UBS calcula el impacto de los aranceles de Trump: ¿qué es lo que pasará el 2 de abril?
Un informe del Deutsche Bank advirtió sobre los crecientes riesgos que enfrenta Latinoamérica antes del endurecimiento de la política comercial de Trump. El análisis señala que México es especialmente vulnerable, dada su exposición al mercado estadounidense y el contexto de desaceleración económica que atraviesa.
Las previsiones actuales del banco apuntan a un crecimiento económico de apenas 0,5% para 2025, pero reconocen que este escenario se deterioraría aún más si las tarifas en contra de sectores como el automotor se vuelven permanentes.
En palabras del informe, “el mantenimiento de los aranceles sobre los vehículos llevará probablemente a la economía a una recesión”.

Presiones sobre el peso
La relación comercial entre México y Estados Unidos ha sufrido tensiones desde el retorno de Trump a la presidencia. Aunque el gobierno de Claudia Sheinbaum ha adoptado una postura pragmática en las negociaciones, el informe sostiene que las presiones de Washington no desaparecerán por completo.
Además, asegura que el impacto también ha comenzado a erosionar al nearshoring, uno de los pilares de la estrategia de desarrollo económico de México, “por el debilitamiento de uno de sus pilares fundamentales, el acceso libre de aranceles al mercado estadounidense”.
Ver más: Aranceles y riesgos locales retarán a las monedas de Latam que más subieron en el trimestre
El peso mexicano enfrenta presiones adicionales. El banco proyecta que el tipo de cambio se ubique en torno a los MXN$20,50, pero con un sesgo alcista, producto de las tensiones comerciales, la desaceleración económica y las políticas internas que han reducido el atractivo del país para la inversión extranjera.
A esto se suma una política monetaria en tono expansivo: el Banco de México ha iniciado un ciclo de recortes con el objetivo de mitigar el enfriamiento de la economía, y Deutsche Bank prevé que la tasa de interés cierre 2025 en 7,5% y 2026 en 6%.
Riesgos fiscales en Brasil
En el caso de Brasil, Deutsche Bank advierte que enfrenta crecientes riesgos fiscales en 2025, producto de un optimismo presupuestario persistente y una subestimación estructural del gasto público.
Aunque el gobierno proyecta un superávit primario, el banco estima un déficit consolidado cercano al 0,7% del PIB. Esta medida agrava las presiones fiscales en un contexto en que las compensaciones propuestas enfrentan obstáculos en el Congreso.

A pesar de este deterioro fiscal, la actividad económica sigue mostrando resiliencia, con señales de moderación, pero aún en terreno de sobrecalentamiento en el primer semestre.
El mercado laboral robusto y el avance de medidas que incrementan el ingreso real están amortiguando los riesgos a la baja. Sin embargo, la inflación sigue siendo elevada.
Ver más: El gestor del fondo más rentable en Chile cree que el rally bursátil aún no ha terminado
El banco alemán se muestra “constructivo” respecto al real brasileño, impulsado por una política monetaria restrictiva, fundamentos sólidos y una recuperación estacional en los flujos de exportación.
Deutsche Bank considera que el real tiene una de las valoraciones más atractivas entre las monedas emergentes y espera que los flujos reales de divisas empujen al tipo de cambio a la baja.
En términos de política monetaria, anticipa un aumento adicional de 75 puntos básicos en la tasa Selic, hasta 15,5%, que se mantendría durante gran parte del segundo semestre.
Presiones sobre países andinos
Más allá de México y Brasil, Deutsche Bank advierte que los países andinos tampoco están completamente fuera del radar de la administración Trump.
La región enfrenta una combinación de riesgos políticos internos y amenazas comerciales externas que podrían alterar su estabilidad macroeconómica en lo que resta de 2025.

Uno de los focos de preocupación es la posibilidad de que Estados Unidos imponga aranceles sobre las exportaciones de cobre, un golpe potencialmente significativo para economías como la chilena y la peruana, altamente dependientes del mineral.
Ver más: Wall Street bajo presión: así están ahora los pronósticos para el S&P 500
El informe resalta que “los posibles aranceles de EE.UU. a las importaciones de cobre podrían generar cierta incertidumbre”, lo que podría añadir volatilidad a los términos de intercambio y presionar las monedas locales.
En el caso del peso colombiano, las preocupaciones fiscales y una junta más moderada del Banco de la República podrían presionar la moneda.
El escenario fiscal se ha deteriorado con mayor rapidez de lo anticipado. Deutsche Bank señala que el desvío del déficit fue “visiblemente más pronunciado” en comparación con la meta oficial.
Además, los cambios recientes en el Ministerio de Hacienda añaden incertidumbre sobre la viabilidad de la consolidación fiscal, en un contexto de bajo crecimiento e ingresos petroleros normalizados. Esta combinación de factores pone en duda la capacidad del gobierno de retomar el control de las cuentas públicas en el corto plazo.

Aun así, en el caso de Colombia y Chile, Deutsche Bank cree que mantienen fundamentos externos relativamente sólidos, y sus bancos centrales optan por cautela, con expectativas de mantener las tasas en el corto plazo.
En Perú, el sol ha demostrado resiliencia gracias a un superávit en cuenta corriente y fundamentos macroeconómicos estables.
El Banco Central de Reserva del Perú ha intervenido comprando dólares, y el informe considera que la moneda está en niveles justos. Sin embargo, señala que choques políticos podrían alterar esta estabilidad.
Escenario electoral
En el plano político, la región se adentra en un ciclo electoral. En Colombia, el reciente reajuste del gabinete del presidente Gustavo Petro, que incluyó la salida de figuras clave, genera un aumento del ruido político a medida que se aproxima el ciclo electoral.
Ver más: BofA ve recesión técnica en México, mayor crecimiento en Argentina y riesgos en Colombia
En Perú, aunque la estabilidad institucional se ha mantenido, la popularidad persistentemente baja de la presidenta Dina Boluarte podría alterar el equilibrio actual.
Deutsche Bank sugiere que “la lógica política que ha sustentado la actual estabilidad podría romperse en el verano”, es decir, un año antes de la transición presidencial, abriendo la puerta a una nueva fase de inestabilidad.