Bloomberg Línea — Desde finales de 2022, los tasas del Tesoro, en particular la referencia a 10 años, empezaron a moverse en torno al 4% y no han vuelto a bajar de ese nivel, salvo algún retroceso esporádico. Y, si bien el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha manifestado su preocupación por reducir el costo de financiamiento, parece difícil que haya una compresión en el corto plazo.
En este momento, el Treasurie a 10 años se mueve en torno a 4,25%.
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“Vamos a convivir mucho tiempo más con las tasas del Tesoro por arriba del 4%”, dice el experto mexicano Jorge Ángel Harker, analista de mercados internacionales de Adcap Grupo Financiero.
Según advierte, el intento del presidente Donald Trump de buscar que la Reserva Federal (Fed) actúe bajo sus órdenes va a impactar en los rendimientos. “Trump va a imponer a su gente, ya vimos lo que pasó con Lisa Cook”, señala en relación a la funcionaria del banco central estadounidense que fue despedida por él.
Harker sostiene que eso “probablemente va a invertir el porfolio de la Fed en el corto plazo” y que terminará generando “un empinamiento de la curva”. También se refiere al recorrido de la política monetaria: “Se vienen bajas de tasas en septiembre, probablemente tengamos una en diciembre y tengamos otra de un cuarto de punto”.
En su visión, la combinación de esos eventuales recortes con la reestructuración del portafolio de la Fed y con el alto endeudamiento del gobierno estadounidense llevará a que “las tasas de corto y mediano plazo bajen, y largo sigan un poco elevadas”.
No obstante, desde la consultora Delphos Investment las tasas de Treasuries a diez años están en un amplio canal lateral desde fines de 2023, y cerca del piso del (más angosto) canal formado desde fines de 2024.
Impacto acotado en el tramo largo
“Es probable que la Fed inicie el recorte de la tasa de fondos federales en septiembre y esto continúe los primeros meses de 2026”, señala Juan Barboza, gerente de research de Grupo Mariva. Según explica, ese proceso tendría un “impacto diferenciado a lo largo de la curva”.
Para el analista, “es importante distinguir los diferentes tramos de la curva de tasas del Tesoro”. En su visión, “es probable que el impacto a la baja sea más marcado en el tramo corto, incluso medio, donde las condiciones del mercado de dinero prevalecen”.
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En cambio, sostiene que “no es evidente que en el tramo largo haya un impacto significativo, porque allí prevalecen las visiones sobre la capacidad y decisión del Gobierno por reducir el déficit fiscal y, por tanto, sobre sostenibilidad de la deuda pública”.
Qué posiciones tomar: distintas miradas
“En cuanto a posiciones en la curva, preferimos el tramo bien corto a la espera de probables recortes, aunque posiciones barbell, es decir, un mix entre tramo corto y el Treasury a 10 años, luce atractivo”, señala Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS.
A diferencia de esta mirada, Jorge Ángel Harker apuntó que “las oportunidades están más en el rango de 5 a 7 años”.