Bloomberg Línea — Wall Street cerró la semana con pérdidas generalizadas, arrastrado por la caída de los grandes valores tecnológicos vinculados a la inteligencia artificial y por la creciente inquietud sobre el impacto económico del prolongado cierre del gobierno federal, a pesar de reportes de que pronto podría reabrir.
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El Nasdaq Composite retrocedió un -0,21% este viernes y acumuló un descenso superior al 3% en la semana, su mayor caída desde abril. El S&P 500 y el Dow Jones lograron avanzar tras una sesión marcada por la volatilidad y los intentos de recuperación en los últimos compases de la jornada.
El ánimo inversor se vio golpeado por el desplome de las acciones tecnológicas más expuestas al auge de la inteligencia artificial. Nvidia (NVDA) perdió más de 7% en la semana, mientras que Oracle (ORCL) retrocedió un 9%, y los títulos de Advanced Micro Devices (AMD) y Broadcom (AVGO) descendieron 9% y más de 6%, respectivamente.
La toma de beneficios en este segmento, que había impulsado las alzas de los últimos meses, alimentó una rotación hacia valores de corte más defensivo.
Además, el factor político volvió a pesar en el sentimiento del mercado. Los índices recuperaron parte del terreno perdido después de que el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, propusiera a los republicanos un plan temporal de financiación para reabrir el gobierno, que lleva semanas paralizado.

La propuesta, que incluye una prórroga de un año de los créditos fiscales del programa de salud Affordable Care Act, fue rechazada inicialmente, pero los operadores interpretaron el gesto como una señal de que podrían retomarse las negociaciones.
Aun así, la parálisis presupuestaria ya está dejando huellas visibles en la economía: el Departamento de Trabajo no pudo publicar por segundo mes consecutivo el informe de empleo, y el tráfico aéreo se ha visto afectado por la reducción del 10% en los vuelos, ordenado por el secretario de Transporte, Sean Duffy, ante la falta de personal remunerado.
Karen Georges, gestora de fondos en Ecofi, señaló a Bloomberg que “el sentimiento es probablemente de cautela moderada” y añadió que “cualquier noticia tranquilizadora sobre el empleo, un posible fin del cierre gubernamental o el flujo de información sobre aranceles podría darle un nuevo impulso al mercado”.
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A pesar del contexto, los flujos hacia fondos de renta variable estadounidense se mantienen firmes. Según Bank of America (BAC), los inversores aportaron US$19.600 millones en la última semana, el octavo ingreso consecutivo, una señal de que la confianza estructural en las acciones persiste pese a la corrección.
El mercado de materias primas también reflejó la incertidumbre. El oro recuperó posiciones y volvió a superar los US$4.000 por onza, impulsado por las expectativas de nuevos recortes de tasas de la Fed y por las preocupaciones sobre la economía ante los mayores despidos en más de dos décadas.
Sin embargo, la ausencia de datos oficiales complica la lectura del panorama macroeconómico, como advirtió el presidente de la Fed de Chicago, Austan Goolsbee, al señalar que la falta de información lo hace “aún más inquieto” sobre seguir reduciendo el costo del crédito.

En el mercado energético, el Brent repuntaba sobre los US$60 por barril, aunque seguía con pérdidas semanales. Los operadores evaluaban el impacto de las sanciones de Washington sobre las mayores petroleras rusas frente a un exceso de oferta que el mercado considera creciente.
Mientras tanto, las criptomonedas prolongaban su desplome. El valor total del mercado digital se redujo cerca de 20% desde el máximo histórico alcanzado en octubre, borrando casi todas las ganancias del año. Bitcoin caía cerca de 6% en la semana y tocó precios debajo de los US$100.000, mientras los inversores institucionales mostraban escaso apetito por activos de riesgo.
¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
El dólar estadounidense retrocedió, tras una nueva serie de datos que reforzaron la percepción de un enfriamiento en el mercado laboral. Chris Turner, estratega de ING, dijo que el desempeño se produce luego de la publicación de datos de despidos de Challenger y de indicadores alternativos que apuntan a una posible caída de 9.000 empleos en el informe de nóminas no agrícolas.
De acuerdo con el equipo de estrategia cambiaria de BBVA, la falta de cifras oficiales por el cierre del gobierno ha llevado a los inversores a centrarse en indicadores privados para evaluar la salud de la economía.

En este contexto, las divisas latinoamericanas vienen mostrando resiliencia, manteniéndose estables pese al tono más negativo del entorno global. El peso argentino (USDARS), el mexicano (USDMXN), el real brasileño (USDBRL) y el peso colombiano (USDCOP) avanzaron, mientras que el sol peruano (USDPEN) y el peso chileno (USDCLP) mostraron ligeras pérdidas.
Según el banco, el movimiento del peso colombiano se debe al “renovado apetito por los activos domésticos, luego de que Javier Cuéllar, director de deuda pública de Colombia, señalara que el país planea continuar con recompras de deuda”.
Las noticias corporativas del día
- Inter IKEA Group registró una caída del 26% en su beneficio operativo anual, que se ubicó en €1.700 millones (US$1.960 millones), debido a una agresiva estrategia de reducción de precios, mayores costos de materiales y aranceles, a pesar de un aumento del 6% en volúmenes mayoristas.
- Wendy’s (WEN) reportó una caída del 3,7% en ventas comparables en el tercer trimestre, menor a lo previsto por analistas. La cadena mantuvo su previsión anual tras dos recortes previos, mientras su negocio internacional creció 3% y se benefició del giro de consumidores hacia opciones más económicas en un entorno de gasto restringido.

- Brookfield Asset Management (BAM) reportó ganancias distribuibles en un récord de US$661 millones en el tercer trimestre de 2025, gracias a una recaudación histórica de US$$30.000 millones y un despliegue de capital de US$$23.000 millones. La firma, que gestiona más de US$1 billón en activos, también vendió US$25.000 millones en activos.
- KKR (KKR) captó US$43.000 millones en el tercer trimestre de 2025, su mejor cifra en más de cuatro años, destacando US$27.000 millones en productos de crédito. Los activos bajo gestión crecieron 16% a US$723.000 millones, y las acciones subieron 3,93% en operaciones previas a la apertura.
Esta historia se actualizó al cierre de la jornada.









